¡Hola!
Esta semana sí que pude ponerme al día con los comentarios :D Tenía muchas ganas de pasarme por vuestros blogs, aunque esta vez no os voy a prometer que vaya a mantenerlos al día porque se avecinan unas semanas intensas. Haré lo que pueda, eso siempre ;) Por lo pronto voy a intentar dejaros entradas preparadas que seguro que os gustan ;) ¡Os dejo con la reseña!
Por cierto, el libro lo he leído en inglés, pero os dejo los datos de la edición en castellano ^^
Sinopsis:
Tiffy Moore necesita un piso barato, y con urgencia. Leon Twomey trabaja de noche y anda escaso de dinero. Sus amigos piensan que están locos pero es la solución ideal: Leon usa la cama mientras Tiffy está en la oficina durante el día y ella dispone del apartamento el resto del tiempo. Y su modo de comunicarse mediante notas es divertido y parece funcionar de maravilla para resolver las vitales cuestiones de quién se ha acabado la mantequilla, cuántos cojines son demasiados y si la tapa del váter debería estar subida o bajada. Claro que si a eso se añaden exnovios obsesivos, clientes exigentes, hermanos encarcelados por error y, lo más importante, el hecho de que aún no se conocen, Tiffy y Leon están a punto de descubrir que lograr la convivencia perfecta no es fácil. Y que convertirse en amigos puede ser solo el principio...
Autoconclusivo
494 pp. | Suma de Letras | 2019
María del Mar López Gil
Tiffy necesita un sitio donde quedarse. Tras su ruptura con Justin y que este trajese a otra mujer al piso que compartían, le exige a Tiffy que le pague lo que le debe de alquiler, además de recoger sus cosas e irse. Como sus ingresos no son para tirar cohetes, debe encontrar un sitio barato y que encima no se caiga a pedazos. En pleno Londres. Parece una misión imposible. En el piso de sus amigos, Mo y Gerty, no hay sitio para ella, así que se debate entre una habitación cochambrosa que da hasta miedo o compartir con otra persona. Sí, cama incluida.
Aquí entra Leon en acción. Él también necesita ingresos extra y la única forma que tiene de conseguirlos es alquilarle su piso a otra persona que lo pueda aprovechar por las noches, mientras él está de guardia, es decir, Tiffy tiene el piso solo para ella de seis de la tarde a ocho de la mañana y los fines de semana. Nada mal, ¿verdad? Leon es enfermero en cuidados paliativos, así que no tendría por qué cruzarse con ella. De todas formas, tiene otros asuntos en mente que requieren de toda la atención y energía que pueda dedicarles.
Al final, para ambos la elección correcta es evidente ;)
«The art of letter writing. A profoundly... intimate thing, a letter, isn't it?»
Tiffy es un sol. Divertida, risueña, una explosión de color y vida. Menos cuando piensa en Justin. Entonces, todo se le viene encima de nuevo. Le encanta trabajar en la editorial y hasta tiene una amistad un tanto peculiar con una de sus autoras, la entrañable Katherin. Es raro, pero tras echar tanto de menos a su ex, empieza a recordar cosas. Y no muy positivas que digamos. Imaginaos si se siente confusa que, cuando Justin vuelve a por ella, lo único en lo que Tiffy puede pensar es en alejarse de él. No quiere verle y mucho menos hablar con él. Sin embargo, siempre le ha costado decirle que no. Justin tiene ese efecto en la gente. Así que le pide tiempo. Eso es todo.
Leon es todo lo contrario a ella en cuanto a carácter y eso se nota hasta en su forma de expresarse (nunca utiliza más palabras de las estrictamente necesarias). Es más bien serio, introvertido, reservado y le dan pánico los cambios. En cambio, con sus pacientes y sus seres queridos es atento y amable. Un cielo de persona, vamos. Y esto nos lleva a Richie, su hermano. Está en un aprieto de los gordos, no os diré cuál (vale, revisando la reseña me he dado cuenta de que viene en la sinopsis, así que si no la habéis leído no lo hagáis XD), solo que Leon carga con el peso de ayudarle y está empezando a perder la esperanza. Al menos, hasta que llega Tiffy con su optimismo y su simpatía para devolvérsela, algo que su novia Kay nunca ha hecho.
Gerty y Mo son geniales a su manera: ella tan fiera y directa; él tan comprensivo, tranquilo y cercano. Tiffy no podría estar mejor rodeada de gente que se preocupa por ella y la quiere. Richie es otro cascabel. Incluso en su situación, no pierde el sentido del humor ni sus ganas de flirtear. Kay... Bueno, ella sí que representa un poco mucho a la típica novia celosa. Justin es un mierda directamente. Un tío tóxico con todas las letras y en mayúsculas. A parte de ellos, tenemos más personajes secundarios, todos con su papel que cumplir en esta historia tan maravillosa, por muy pequeño que sea. Lo cierto es que, entre todos, conforman un elenco de lo más variopinto y me encanta que la personalidad de cada uno sea tan dispar y que, a la vez, se complementen tan bien.
«There's so much here. Jokes, secrets, stories, the slow unfolding of two people whose lives have been changing in parallel - or, I don't know, in synch. Different times, same place.»
La estructura del libro también me ha parecido un gran acierto: está dividido en meses, de febrero a octubre además de un epílogo. Cada capítulo está escrito desde el punto de vista de Tiffy y Leon y se van alternando a lo largo del libro. Y fijaos si Leon es parco hablando que hasta los diálogos de sus capítulos siguen su propio formato, como si de una obra de teatro se tratase. El estilo es muy ágil y sencillo y nos mete de lleno en la vida de nuestros protagonistas. También encontramos muchas referencias a películas, series y literatura inglesa y esto siempre me deja con una sonrisa. No puedo evitarlo. Así de básica soy, jeje.
¿Os he hablado ya de las notas? ¿No? Pues esto es lo que hace de esta novela romántica algo tan especial y original (a parte de los protagonistas tan increíbles y lo preciosa que es la trama en sí). Bueno, ya sabéis que Tiffy y Leon comparten piso (y cama), pero no coinciden por sus horarios. Así que, para comentarse algunas cosas en relación al piso, empiezan a dejarse post-its por todos lados. Los mensajes cotidianos ofreciendo un trozo de pastel o pidiendo más sitio en el armario, dan paso a otros más profundos y personales. Otra cosa que me ha encantado es que no se trata de una novela romántica al uso donde todo es divertido y de color rosa, sino que la autora ha incluido otros temas más serios. Vemos de cerca la enfermedad, amores imposibles de la juventud, relaciones que hace mucho que se apagaron y una tan tóxica que se convierte en abuso. Aun así, no la consideraría una novela dramática. La vida no es perfecta, pero incluso en los malos momentos, podemos encontrar una fuente de felicidad e ilusión.

Piso para dos me ha parecido un libro de 10. Tanto Tiffy como Leon se enfrentan a sus propios demonios y encuentran en el otro a alguien que les comprende y les apoya sin importar lo demás. Es muy bonito ver cómo se van conociendo y acercando a través de las notas, y cuando por fin se conocen en persona. De las tramas secundarias, la del señor Prior me ha parecido una preciosidad. Vamos, que me iba explotando el corazón de pura ternura. Igual que con Richie y el amor fraternal tan bonito que se respira en estas páginas. Sí es cierto que Gerty y Mo, sobre todo él, se me han quedado un poco más atrás, pero no se puede decir que les tengamos menos cariño por ello.
Vamos, que es una maravilla en todos los sentidos. Una adicción maravillosa, jeje. Es de esos libros que te hacen sentir lo que mismo que sus personajes, en este caso, esos nervios e ilusión de ir conociendo poco a poco a esa persona, de quedar con alguien a quien apenas has visto pero a quien, en cierto modo, parece que le conoces de toda la vida. Y sí, también sientes la fuerza de Tiffy y Leon cuando van superando sus problemas y a medida que crece el cariño entre ellos.
Otro libro que se viene al podio de mejores lecturas del año ;)
¿La habéis leído?
¿Conocéis novelas románticas de este tipo?
¡Un abrazo enorme!