Ha tardado... Pero el verano por fin ha llegado por derecho. Por mucho que me agobie tanta calor, lo necesitaba :) Igual que necesitaba hablaros de este libro ya. Me apetecía leer algo más de la autora y no pude resistirme *-*
Sinopsis:
¿Los sucesos de aquel verano?
Nadie más los conoce.
En el verano de 1862, un grupo de jóvenes artistas, guiados por el apasionado y brillante Edward Radcliffe, viaja a Birchwood Manor, una casa de campo en Berkshire. Tienen un plan: vivir los siguientes meses recluidos y dejarse llevar por su inspiración y creatividad. Sin embargo, cuando el verano toca a su fin, una mujer ha muerto de un disparo y otra ha desaparecido, se ha extraviado una joya de valor incalculable y la vida de Edward Radcliffe se ha desmoronado.
Unos ciento cincuenta años más tarde, Elodie Winslow, una joven archivista de Londres, descubre una cartera de cuero que contiene dos objetos sin relación aparente: una fotografía en sepia de una mujer de gran belleza con un vestido victoriano y el cuaderno de bocetos de un artista en el que hay un dibujo de una casa de dos tejados en el recodo de un río.
¿Por qué ese boceto de Birchwood Manor le resulta tan familiar a Elodie? ¿Y quién es esa hermosa mujer que aparece en la fotografía? ¿Le revelará alguna vez sus secretos?.
Narrada por varias voces a lo largo del tiempo, La hija del relojero es la historia de un asesinato, un misterio y un robo, una reflexión sobre el arte, la verdad y la belleza, el amor y las pérdidas. Por sus páginas fluye como un río la voz de una mujer ya libre de las ataduras del tiempo y cuyo nombre ha caído en el olvido: Birdie Bell, la hija del relojero, la única persona que vio todo lo sucedido.
Autoconclusivo
640 pp | Suma de letras | 2018
Traductor: Máximo Sáez
* * *
Elodie, como archivista y apasionada de la historia de los objetos que cataloga y de sus antiguos dueños, se topa con un cuaderno de bocetos y una fotografía. En seguida, siente una conexión especial con los dibujos, sobre todo, porque la casa que aparece en ellos parece salida de un cuento que le solía contar su madre cuando era pequeña. Entonces, descubre que la casa es nada más y nada menos que Birchwood Manor, donde vivió el pintor Edward Radcliffe y su prometida fue asesinada en el verano de 1862. Nadie sabe realmente qué ocurrió, solo que, además de la muerte de la joven, una joya valiosísima perteneciente a la familia Radcliffe fue robada. Nunca la encontraron.
Cuanto más intenta descubrir acerca de la casa y la chica de la foto, más preguntas surgen. Y es que la historia de la casa y de las personas que pasaron por ella es complicada. Birdie lo sabe. Ella lo recuerda todo.
En esta historia contada a varios tiempos, la autora nos va dando a cuentagotas las piezas del puzle que conforma el cuadro de Birchwood Manor. Ha sido un hogar, un refugio, una escuela, un museo; sus paredes han visto cosas tanto buenas como malas y, algunas, simplemente atroces. El misterio que rodea a Birchwood, la muerte de Fanny y la de Edward, está servido desde la primera página.
Hay muchos personajes principales entre estas páginas. De Elodie ya hemos hablando un poco. A parte de la fascinación que siente por los objetos con los que trabaja, siente que vive un poco a la sombra de su madre, una gran música que murió en un accidente de coche. Su tío abuelo, Tip, sabe más de lo que dice, y es que tan solo era un niño cuando su madre Juliet y sus hermanas se mudaron a Birchwood, huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Antes que ellos, sirvió como una especie de retiro para Leonard, también huyendo de los horrores de la guerra y la pérdida. Está investigando la vida de Edward Radcliffe, así que la oportunidad de vivir entre las mismas paredes que él es de lo más oportuna. Nos remontamos un poco más atrás en el tiempo. Los padres de la pequeña Ada Lovegrove la han arrastrado desde la India hasta Inglaterra, engañada. hasta una escuela para señoritas regentada por Lucy Radcliffe. Ambas comparten un curioso interés por la ciencia y el conocimiento en general, así que no es de extrañar que congenien tan bien.
Y Birdie. Ella me la he dejado para el final. Sus capítulos son el hilo conductor que nos lleva de una época a otra. De vuelta al 2017 y de nuevo al verano de 1862. Son los únicos capítulos que están contados en primera persona y el tono melancólico y de añoranza que transmiten sus palabras están muy conseguidos. Al fin y al cabo, Birdie se deja llevar por las olas de sus recuerdos según vengan mientras hace de espectadora de lo que ocurre en el presente. Porque, al final, todos los caminos conducen a Birchwood Manor.
La casa parece un personaje más, con su pasado y su propia historia que nos fascina y encoje el corazón a partes iguales. Tiene una especie de magnetismo que hace que algunas personas (y los lectores) se sientan inusualmente atraídas por ella. Ya sea por ese recodo del Támesis, los árboles que rodean la casa, el arce japonés, o la sensación de que, allí dentro, estás a salvo.
Las historias que alberga el libro son a cada cuál más conmovedoras, bonitas y tristes. Todo a la vez. Sobre todo, la historia de Leonard me conmovió mucho y las del pequeño Tip también me parecieron muy tiernas. Joe el Pálido se ha ganado un lugar en mi corazoncito, y mira que sus apariciones no son tan frecuentes. Y si algo tengo que destacar es la presencia de las mujeres en esta novela. Mujeres cuyas vidas cambian a lo largo del tiempo. Vemos a niñas que no son más que un medio para conseguir un fin, niñas a las que no tienen en cuenta, muchachas curiosas e inteligentes que no se conforman con lo que dictan los cánones, madres trabajadoras que luchan por sacar adelante a su familia y mujeres enamoradas de su trabajo. Todas tienen una voz con mucha fuerza y tienen claros sus objetivos y lo que tienen que hacer y, sobre todo, destacan por su valor y su fortaleza de espíritu.
Aunque la mezcla de tantas líneas temporales resulte algo confusa y no de tiempo a conocer más a fondo la historia de cada uno de los personajes, al final queda todo bien atado. Desde luego, el libro atrapa. Queremos tener el cuadro completo, saber qué ha pasado y cómo se conectan todas las tramas. Y eso es algo que no ocurre hasta el final. Por eso, el libro puede resultar algo lento, pero hacedme caso que merece la pena.
El estilo de Kate Morton es muy evocador. Utiliza varios términos referentes a la pintura mezclados con la nostalgia y tristeza que provocan los recuerdos. Se alude a la pérdida, al anhelo, la superación, a lo especiales que son las relaciones entre hermanos, amigos y amantes, a la conservación del pasado y, sobre todo, al sentimiento de pertenencia a un lugar determinado, algo que a muchos de los personajes les falta.
A estas alturas de la reseña, os habrá quedado claro lo mucho que me ha gustado y emocionado esta historia. Me ha encantado ese aire melancólico con olor a pasado y a recuerdos atesorados. Que las tramas estén tan entrelazadas que, en ocasiones, resultan confusas está hecho a propósito: el pasado a veces es confuso y el tiempo no transcurre en línea recta. Hay momentos que lo cambian todo y producen un efecto dominó con un alcance que nadie puede imaginar. Y si el libro tiene alguna pega es que nos deja con ganas de tener una novela dedicada única y exclusivamente a cada uno de los personajes en lugar de conformarnos con un mero retazo de sus vidas.
Cuanto más intenta descubrir acerca de la casa y la chica de la foto, más preguntas surgen. Y es que la historia de la casa y de las personas que pasaron por ella es complicada. Birdie lo sabe. Ella lo recuerda todo.
"Todos se han ido. Todos se han ido hace mucho tiempo. Y las preguntas siguen siendo mías. Nudos que ya no podrán deshacerse. Pensadas y repensadas una y otra vez, olvidadas por todos salvo por mí. Pues yo no olvido nada, por mucho que lo intente."
En esta historia contada a varios tiempos, la autora nos va dando a cuentagotas las piezas del puzle que conforma el cuadro de Birchwood Manor. Ha sido un hogar, un refugio, una escuela, un museo; sus paredes han visto cosas tanto buenas como malas y, algunas, simplemente atroces. El misterio que rodea a Birchwood, la muerte de Fanny y la de Edward, está servido desde la primera página.
Hay muchos personajes principales entre estas páginas. De Elodie ya hemos hablando un poco. A parte de la fascinación que siente por los objetos con los que trabaja, siente que vive un poco a la sombra de su madre, una gran música que murió en un accidente de coche. Su tío abuelo, Tip, sabe más de lo que dice, y es que tan solo era un niño cuando su madre Juliet y sus hermanas se mudaron a Birchwood, huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Antes que ellos, sirvió como una especie de retiro para Leonard, también huyendo de los horrores de la guerra y la pérdida. Está investigando la vida de Edward Radcliffe, así que la oportunidad de vivir entre las mismas paredes que él es de lo más oportuna. Nos remontamos un poco más atrás en el tiempo. Los padres de la pequeña Ada Lovegrove la han arrastrado desde la India hasta Inglaterra, engañada. hasta una escuela para señoritas regentada por Lucy Radcliffe. Ambas comparten un curioso interés por la ciencia y el conocimiento en general, así que no es de extrañar que congenien tan bien.
Y Birdie. Ella me la he dejado para el final. Sus capítulos son el hilo conductor que nos lleva de una época a otra. De vuelta al 2017 y de nuevo al verano de 1862. Son los únicos capítulos que están contados en primera persona y el tono melancólico y de añoranza que transmiten sus palabras están muy conseguidos. Al fin y al cabo, Birdie se deja llevar por las olas de sus recuerdos según vengan mientras hace de espectadora de lo que ocurre en el presente. Porque, al final, todos los caminos conducen a Birchwood Manor.
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| Avebury Manor |
La casa parece un personaje más, con su pasado y su propia historia que nos fascina y encoje el corazón a partes iguales. Tiene una especie de magnetismo que hace que algunas personas (y los lectores) se sientan inusualmente atraídas por ella. Ya sea por ese recodo del Támesis, los árboles que rodean la casa, el arce japonés, o la sensación de que, allí dentro, estás a salvo.
Las historias que alberga el libro son a cada cuál más conmovedoras, bonitas y tristes. Todo a la vez. Sobre todo, la historia de Leonard me conmovió mucho y las del pequeño Tip también me parecieron muy tiernas. Joe el Pálido se ha ganado un lugar en mi corazoncito, y mira que sus apariciones no son tan frecuentes. Y si algo tengo que destacar es la presencia de las mujeres en esta novela. Mujeres cuyas vidas cambian a lo largo del tiempo. Vemos a niñas que no son más que un medio para conseguir un fin, niñas a las que no tienen en cuenta, muchachas curiosas e inteligentes que no se conforman con lo que dictan los cánones, madres trabajadoras que luchan por sacar adelante a su familia y mujeres enamoradas de su trabajo. Todas tienen una voz con mucha fuerza y tienen claros sus objetivos y lo que tienen que hacer y, sobre todo, destacan por su valor y su fortaleza de espíritu.
"No la conocía. No volvería a verla. Y, sin embargo, deseó haberle dicho que él también se había perdido. Se había perdido, pero la esperanza aún revoloteaba como un pájaro que no siempre estaba a la vista y cuyo canto le decía que si seguía poniendo un pie delante del otro, quizás volviera a casa."
Aunque la mezcla de tantas líneas temporales resulte algo confusa y no de tiempo a conocer más a fondo la historia de cada uno de los personajes, al final queda todo bien atado. Desde luego, el libro atrapa. Queremos tener el cuadro completo, saber qué ha pasado y cómo se conectan todas las tramas. Y eso es algo que no ocurre hasta el final. Por eso, el libro puede resultar algo lento, pero hacedme caso que merece la pena.
El estilo de Kate Morton es muy evocador. Utiliza varios términos referentes a la pintura mezclados con la nostalgia y tristeza que provocan los recuerdos. Se alude a la pérdida, al anhelo, la superación, a lo especiales que son las relaciones entre hermanos, amigos y amantes, a la conservación del pasado y, sobre todo, al sentimiento de pertenencia a un lugar determinado, algo que a muchos de los personajes les falta.
A estas alturas de la reseña, os habrá quedado claro lo mucho que me ha gustado y emocionado esta historia. Me ha encantado ese aire melancólico con olor a pasado y a recuerdos atesorados. Que las tramas estén tan entrelazadas que, en ocasiones, resultan confusas está hecho a propósito: el pasado a veces es confuso y el tiempo no transcurre en línea recta. Hay momentos que lo cambian todo y producen un efecto dominó con un alcance que nadie puede imaginar. Y si el libro tiene alguna pega es que nos deja con ganas de tener una novela dedicada única y exclusivamente a cada uno de los personajes en lugar de conformarnos con un mero retazo de sus vidas.
¿Lo habéis leído?
¿Qué me recomendáis de la autora?
¡Un abrazo!




¡Hola, Mari! ^^
ResponderEliminarYo no sé qué tiene esta portada, pero me parece preciosa *.* ¡Me alegro de que esta obra de la autora también te haya gustado! :) Como siempre, me dejas con los dientes MUY pero que MUY largos *.* Si es que no puede ser, Mari, no puede ser jajajajaja
Vale, vamos por partes. ¿Así que la casa es como un personaje más? :) Eso es muy bonito ^^ Las historias con casas enormes tienen ese algo que siempre atrapa ^^ Es lo típico de preguntarse si alguien conoce realmente la maldita casa entera xD
Había leído ya por ahí - creo que principalmente por Good Reads - que había muchísimas líneas temporales. Mi madre se lo leyó cuando salió - sí, Mari, sí, estoy rodeada de fans de la autora, ¿entiendes ahora el drama? JAJAJAJAJA - y me comentó que a ella no le importó. Leyendo tu opinión tengo claro que le daré una oportunidad, sí, sí ^^
Creo que lo que más me llama la atención de todo lo que comentas es el hecho de que la autora tenga una prosa evocadora :) Me encanta eso de que juegue con los recuerdos y, bueno, aunque es posible que llegue a ponerme un poquito nerviosa - ya sabes que no soy muy amiga de los flashbacks xD -, estoy que me muero de ganas por hincarle el diente :)
No he leído nada de ella, pero por casa me comentan que está muy bien "El jardín olvidado" y "El cumpleaños secreto", por si te sirve de ayuda ;D
Una entrada estupenda, pero eso ya lo sabes ^^
¡Un besazo muy pero que muy grande y que pases un maravilloso fin de semana, guapísima! ^^
¡Holaa, Carmee! :D
Eliminar¿A que sí? Todas las portadas de Kate Morton me parecen preciosas *-* Por lo que he estado leyendo, las casas son un elemento recurrente en las novelas de la autora. Habrá que leer otras cosillas suyas para ver qué pasa con ellas, ¿no? ;) Que, por cierto, me apunto los libros que me recomiendas ^^ Los acabaré leyendo todos con el tiempo, eso lo sé yo xD
Sí, tiene un montón de líneas temporales. Yo iba apuntando las fechas, los nombres de los personajes y un poco del contexto a medida que iba leyendo, porque con la mala memoria que tengo la iba a liar pardísima haciendo la reseña XD A mí tampoco me importó, al revés, eso me daba más intriga, pero sí es cierto que quizás me habría gustado saber más de los personajes.
¡Un beso enorme!
¡Hola! ^^
ResponderEliminarYo solamente he leído dos libros de Kate Morton, y no sé como no he repetido, porque ambos me gustaron mucho. Las historias que escribe esta autora te mantienen intrigada de principio a fin, así que tengo claro que leeré más libros suyos.
Besos!
¡Hola!
Eliminar¿Cuáles leíste? ^^ Tengo muchas ganas de leer "Las horas distantes", que dicen que está muy bien ^^
¡Un beso!
¡Hola! Fíjate que no lo he leído y no sé por qué motivo es una autora que no me llama nada pero nada la atención. Jamás he leído nada suyo así que es una opinión totalmente infundada, pero cuando voy a la librería y veo su nombre inmediatamente sigo de largo. ¿Por qué? La verdad que no tengo ni idea 😅 de echo he leído reseñas bastante buenas, tu reseña por ejemplo es muy bonita, pero lamentablemente ni una reseña bonita puede hacerme entrar la curiosidad jaja
ResponderEliminarGracias por tus palabras, un saludo grande!!!
¡Nos leemos!
¡Hola!
EliminarJejej a mí también me pasa con algunos autores, que por más reseñas y opiniones positivas que vea, no terminan de llamarme :P
¡Un saludo!
¡Hola!
ResponderEliminarHe visto con anterioridad este libro y me parece que tiene una portada preciosa, si que se nota lo mucho que disfrutaste la historia y con todo lo que nos cuentas creo que puedo llegar a leerla. Gracias por compartirnos tu opinión.
¡Nos seguimos leyendo!
¡Hola!
EliminarLa portada atrae mucho, ¿verdad? *-* Y no puede venir más al caso, jeje ;) Espero que decidas leerlo algún día :D
¡Un beso!
¡Hola!
ResponderEliminarNo recordaba ese libro hasta hoy que volví a leer tu reseña, me gusta mucho cómo lo has descrito y sobre todo es muy especial escuchar que la casa sea un personaje más porque me recuerda a Chunking express dónde se día a los objetos de cierta vida, y debes tener mucha maestría para lograr eso.
Me gusta también el efecto dominó porque es realista y cada que vea una escena así es increíblemente emocionante.
Este aire nostálgico también me gusta así que no dudo en leerlo.
¡Nos vemos!
¡Hola, Miguel!
EliminarMe alegro de que mi reseña te haya hecho recordar el libro ^^ A mí también me pasa a menudo, es normal que al final algún libro se acabe pasando con la cantidad de títulos que vemos en las redes a diario XD
Espero que te animes a leerlo, es una historia (y una autora) muy especial ^^
¡Un saludo!
¡Hola, Mari!,
ResponderEliminarMe alegro de que hayas disfrutado de esta novela.
La verdad es que la ambientación y el hecho de que haya varios protagonistas y líneas temporales es lo que más me gustó de la novela junto al personaje de Birdie y toda su trama.
Si es que nos tira la Inglaterra. Jejejeje.
Un besito de tinta y hasta muy pronto.
Nos leemos :D
¡Hola!
EliminarComo para no disfrutarla *-* Me encanta el estilo de Kate Morton y lo mucho que atrapan sus historias y personajes :) Sus libros son una verdadera delicia :)
JAJAJA nos tendrían que dar la doble nacionalidad de lo mucho que nos gusta Inglaterra XD O al menos un carnet de victorianas ;)
¡Un besito!