jueves, 30 de marzo de 2017

Hablando de... H.G. Wells

*Nota: Al final he incluido una pequeña lista con algunas obras que seguro que todos conocéis y un poquito de mi propia cosecha por si no queréis leer el tocho entero, aunque espero que al menos leáis el último párrafo.


Herbert George Wells nació el 21 de septiembre de 1866 en Bromley (Inglaterra) en el seno de una familia poco adinerada. Sin embargo, eso no impidió al pequeño Bertie a interesarse por la lectura cuando, a los siete años, se rompió una pierna y tuvo que guardar reposo durante un tiempo. Fue entonces cuando su curiosidad y amor por los libros se avivó.

Su padre, Joseph, llevaba una pequeña tienda que no les reportaba demasiados beneficios pero, tras sufrir un accidente, no pudo seguir desempeñando su trabajo. Además, su mujer, Sarah, se había trasladado de forma permanente a una residencia en Sussex donde trabajaría de ama de llaves. Entonces, Wells y sus hermanos tuvieron que dejar la escuela para poder ganarse la vida.

Durante algunos años, Wells se dedicó a la industria textil y trabajó como asistente y profesor. Los años que estuvo trabajando en un almacén fueron especialmente duros para él pero, afortunadamente, consiguió un puesto de asistente en el Midhurst Grammar School. Allí, vieron las grandes aptitudes que tenía y, como aprobó varios exámenes de ciencias, le concedieron una beca para estudiar en la Normal School of Science (South Kensington). La fascinación de Wells por las asignaturas que enseñaba su profesor Thomas Henry Huxley era incomparable. Sin embargo, su curiosidad en otros temas era tan incontenible que perdió la beca por no dedicarse a las otras asignaturas.

Por descontado, este pequeño bache no le impidió seguir empapándose de la literatura que tanto le gustaba y, pronto, consiguió otro puesto de trabajo como profesor en el norte de Gales. Sin embargo, debido a problemas de salud, tuvo que dejar el trabajo. Después de unos meses y una vez recuperado, consiguió otro puesto de trabajo en Henley House School. Finalmente, también consiguió el título de zoología por la Universidad de Londres en 1890. Por esa fecha, se alojaba con su tía Mary y en 1891 se casó con su prima Isabel. Nunca llegaron a quererse realmente, así que el matrimonio se divorció en 1894, ya que Wells se había enamorado de su alumna Amy Catherine Robbins, más conocida como Jane. Sin embargo, era bastante liberal en cuanto a las relaciones, por lo que tuvo diversas aventuras a lo largo de su vida. Eso sí, tanto a Wells como a Jane les encantaba montar en bicicleta, algo que he descubierto gracias a Félix J. Palma. Y aquí está la prueba:

http://erkelzaar.tsudao.com/bicycles/Victor.htm

"Cuando veo a un adulto en bicicleta, no pierdo las esperanzas por el futuro de la raza humana"
A partir de ahí, su vida siguió girando en torno a la enseñanza hasta que, nuevamente por problemas de salud, tuvo que dejarlo y decidió entonces dedicarse a la literatura. Wells, hombre de fuertes convicciones, empezó publicando relatos y ensayos en revistas y periódicos. Se interesaba especialmente por el tema de los viajes en el tiempo, así que decidió publicar "The Chronic Argonauts" en el Science Scools Journal. Podría decirse que aquel relato fue como una primera versión de La máquina del tiempo. Gracias a esta novela publicada en 1895, a Wells se le empezó a considerar padre del romance histórico, lo que años más tarde se conocería como "ciencia ficción".

En sus obras, Wells no solo se dedicaba a hacer un acercamiento a lo que hoy llamamos ciencia ficción, sino que transmitía diversos mensajes, como las consecuencias sociales que podrían tener en el futuro ciertos comportamientos y decisiones que tomamos en el presente. Por ejemplo, en La máquina del tiempo, nos hace ver que, el hecho de que una sociedad avance y se desarrolle, no tiene por qué significar algo bueno. Si no, leed la novela y descubrid qué pasa con los morlocks y los elois.

Al final de su vida, Wells había publicado más o menos 150 obras, contando libros, relatos, ensayos, etc. Este escritor tan curioso, soñador e implicado en diversos debates sociales, murió el 13 de agosto de 1946, dejándonos todo un mundo que descubrir en sus obras.
"La civilización es una carrera entre la educación y la catástrofe"
Podría decir alguna que otra cosa más de este escritor, pero creo que sería alargar más de la cuenta esta entrada y creo que lo básico está dicho. La información la he sacado de un pequeño apartado bibliográfico escrito por Patrick Parrinder que hay en mi libro de The Time Machine. Aquí os dejo también una lista bastante reducida de sus obras más conocidas:

  • La máquina del tiempo (1895)
  • La isla del doctor Moureau (1896)
  • El hombre invisible (1897)
  • La guerra de los mundos (1898)
  • A Modern Utopia (1900)
  • Los primeros hombres en la luna (1901)
  • In the days of the comet (1906)
  • The country of the blind (1911)

Espero que no se os haya hecho demasiado pesado ni largo, pero tenía muchas ganas de hablar sobre Wells ahora que he estado recordando un poco cuando estudié su obra hace dos o tres años, y también he aprendido cosas que no sabía. De los libros que os he mencionado, solo he leído The time machine, The country of the blind (relato muy cortito que os recomiendo muchísimo) y The Star, otro relato corto, por si queréis que os cuente un poquito más de ellos.

Y ahora contadme: 

¿Habéis leído algo de Wells o pensáis hacerlo? 
¿Os gusta este tipo de entradas?



lunes, 27 de marzo de 2017

Gente que viene y, ¡bah!



Título: Gente que vine y, ¡bah!

Autor: Laura Norton

Sinopsis: ¿Cuántas probabilidades hay de que te toque el gordo de la lotería? ¿O de que el chico con el que estás a punto de casarte se líe con la presentadora más guapa de la tele la misma semana en la que además pierdes el trabajo?

A Bea le acaba de pasar (excepto lo de la lotería); así que decide huir y refugiarse en la casa de su excéntrica familia buscando un poco de paz, aunque acabará trayendo el caos a la vida de todos. Bea es así. En esta novela vas a encontrar un mercedes rosa, una casa en los árboles, un pelirrojo de caerse de espaldas (literalmente), muchas risas y unas cuantas lágrimas de esas que se lloran a gusto, que te liberan y te reconcilian con la vida. Una historia con la que descubrirás que siempre hay algo bueno esperándote a la vuelta de la esquina. Si sabes verlo. Y si no la cagas.



Bea es una arquitecta que vive felizmente con su novio, también arquitecto, y a ella no le importa que no reconozcan su trabajo y que él se lleve todo el mérito. La situación podría haber seguido así pero, si no hubiera sido por la lista de famosos con los que tenían permitido acostarse, Bea no se habría ido a casa de sus padres en Galicia. Allí, simplemente le pasa de todo. Es cabezona, no escucha a los demás, mete a sus hermanas en líos y todas ellas tienen tan mal humor como Bea. Al final, no le queda más remedio que dar su brazo a torcer y emprender un proyecto que la llevará a más peleas, más embrollos pero, sobre todo, gracias a esto aprenderá a hacer las cosas bien y no mirar atrás.

Elegí este libro como mi reto del mes de marzo. Con eso de los carnavales, quería leer algo divertido. Al principio me costó un poco pillarle el sentido del humor al libro y la protagonista no terminaba de caerme bien, pero una vez pasados los primeros capítulos no pude dejarlo. Una cosa es segura: nunca, jamás en la vida, me había encontrado con unos personajes que les guste tanto pelear, y con tal mala leche. Pero esos sentimientos los hace mucho más realistas y eso es algo que siempre se aprecia en un libro. Al fin y al cabo, enfadarse por las cosas que nos pasan es parte de la vida. Eso sí, lo que le pasa a esta familia es surrealista.

Me gustó la manera en la que avanza la relación entre Diego y Bea, aunque a veces dan ganas de sacudirlos a los dos para que dejen de ser tan cabezones y hablen las cosas como adultos que son. Y no solo a ellos, al resto de personajes también. Esos momentos son un poco frustrantes, ya que a ti, como lector, te gustarían que hicieran las cosas de otra manera para evitar más desastres, pero al menos Laura Norton se toma las cosas con humor y te hace pasar un buen rato.

En definitiva, aunque no empezara el libro con buen pie, al final acabé disfrutándolo mucho. Y antes de que me digáis algo, me encanta reír, pero me cuesta encontrar algo que realmente me haga gracia. Por eso, al principio no me convencía mucho que el humor se basara en las desgracias ajenas, pero al final es todo tan rocambolesco y que no puedes evitar reírte de lo absurdo de la situación. Así que os lo recomiendo, si queréis entreteneros un rato. Os daréis cuenta que, si la mala suerte existe, la familia de Bea la ha acaparado toda.



¿Habéis leído este libro u otro de Laura Norton?
¿Me recomendáis más libros de humor?

Os espero en los comentarios :)
¡Nos leemos pronto!

jueves, 23 de marzo de 2017

La Bella y la Bestia

¡Hola mis lectores errantes!



Por fin he buscado un ratito para poder escribir esta entrada que tanta ilusión me hace :D El martes fui al cine a ver 'La Bella y la Bestia', después de estar subiéndome por las paredes desde el día del estreno jaja. ¿Qué puedo decir que no hayan dicho ya? Solo os puedo contar cómo viví ese momento  y la emoción tan grande que sentí al estar a punto de ver esta versión de una de mis películas Disney favoritas. Primero, os contaré lo que me pasó antes de ver la película porque no tiene desperdicio, y más abajo os pondré mi opinión (por si queréis saltaros el tocho de antes jajaja). Allá vamos:




La mañana del martes...

En un principio, se suponía que iba a ir a verla el miércoles, ya que es el día del espectador y por tanto, el cine cuesta mucho más barato. Pero, ¿qué pasó? Que hice uso de mi torpeza  y, al mirar los horarios del cine y ver si estaba muy lleno, me equivoqué y miré los del martes. Y claro, yo veía la sala hiper vacía (me pareció extraño, pero no le eché muchas cuentas). Así que decidí ir a comprar las entradas con antelación para evitar colas y demás. Y ahora viene otro pero: volví a mirar bien la sesión antes de salir y me di cuenta de que no había mirado bien el horario. Cuando quise darme cuenta, la sala para el miércoles estaba casi llena. La duda que se presentaba en mi cabecita fue: ¿vamos hoy, que la sala está vacía y sigue costando más barato de lo normal, o compro las entradas para mañana?

Estuve casi toda la tarde un poco desesperada intentando contactar con la persona que venía conmigo (estaba en clase y no respondía a mis mensajes...),  porque yo sinceramente prefiero ir tranquila al cine y que no haya demasiada gente. Al fin, contactamos casi a las 7 de la tarde y me dio el visto bueno para comprar las entradas para esa noche. Sobra decir que salí de casa bastante feliz.

El resto de la tarde pasó sin sobresaltos, ya con mis entradas y las chuches jaja. No me podía concentrar de lo emocionada que estaba pero al final llegaron las 22:35 y yo ya estaba sentadita en mi butaca ^^


Mi opinión (sin spoilers):

¡La película es maravillosa!. Es una fiel adaptación de la versión que todos conocemos de Disney pero con escenas y canciones nuevas. Al principio de la película no podía parar de sonreír porque todo me resultaba nuevo y familiar al mismo tiempo. Había tantas cosas que descubrir que no cabía en mí de felicidad. Tanto los escenarios como los vestuarios son espectaculares, con escenas muy llamativas y originales.

Los actores han hecho un trabajo brutal. Todos brillaban por sí solos y las canciones son sencillamente preciosas (necesito verla otra vez pero en versión original). Todos dan perfectamente la talla para encarnar a los tiernos personajes de Disney. Me ha gustado muchísimo el personaje de Bestia, y Lumiere ha sido siempre uno de mis favoritos. Sin embargo, me dio la impresión de que Bella no tenía tanto protagonismo, como que no participaba tanto como otros personajes. Aun así, Emma Watson hace un papel muy bueno, y qué decir de Dan Stevens jeje. Su forma de hacer de Bestia me ha dejado sin palabras. Sus gestos, su forma de hablar, cómo sonreía... Son detalles en los que veo al actor y al personaje perfectamente fusionados y eso me gusta muchísimo.



Me ha gustado mucho el detalle de que el nombre del pueblo, Villeneuve, sea el apellido de la autora del cuento original y que le hayan dado un pasado a los personajes de Bella y Bestia. Además, en esta versión se resuelven algunos plot holes que la mayoría hemos pasado por alto (al menos yo) todos estos años. También quería comentar cierta polémica que ha habido con Lefou... Creo que la gente exagera demasiado porque no es para tanto (se han visto peores, vamos). Además me parece que ya estamos lo suficientemente avanzados como para entender que es algo normal y que deberíamos empezar a respetar a los demás por quiénes son y, por tanto, enseñar también a los más pequeños a aceptarlos. Al fin y al cabo, ¿ese es uno de los mensajes de la película no? 

Otro de los aspectos que más me han gustado de la película es que la rosa juega un papel mucho más importante: no está ahí solo como una cuenta atrás, y también se puede apreciar mucho más su simbolismo dentro de la trama y del contexto de ambos personajes.

En cuanto a esta escena... Morí de emoción *-* Y digan lo que digan, el vestido es precioso. Parece muy ligero y que flotar alrededor de Emma,¡y encima le queda genial!



En fin, que ha sido un reencuentro magnífico con mi infancia, lleno de magia, ilusión y que me sentía como una niña pequeña otra vez. Estoy deseando volver a verla, porque esas dos horas que dura la película merecen muchísimo la pena y lo peor es que no quieres que se acabe nunca.

Bueno, creo esto es todo por el momento jaja (me he quedado a gusto).

¿Habéis visto la película? 
¿Qué os ha parecido?

Un beso muy grande, nos vemos pronto y, hasta entonces, recordad que la belleza está en el interior ;)